|
|
Historia de los Jesuitas en Tudela |
1º
PARTE: (1600-1767) |
| 1578 | A los 20 años de morir S.
Ignacio, ya había jesuitas por todo el mundo. Ese año (20
aniversario de la muerte de S. Ignacio) predica en Tudela
el primer jesuita (Gaspar Páez, con otro compañero) Tanto impactó que desde entonces siguen llamando a él y a otros jesuitas para predicar la cuaresma, adviento, etc. Esto sucede hasta la fundación del colegio (1600), por su gran influencia en mejorar las costumbres de Tudela. |
| 1583 | Francisco Hurtado de Mendonza, virrey de Navarra y marqués de Monteagudo, escribe al alcalde de Tudela y entre otras cosas le habla de proyecto de fundar un colegio de jesuitas en Tudela. |
| 1584 | Viene a Tudela para predicar la cuaresma Francisco de Carrera, el que sería el primer rector del colegio. Estuvo trabajando sin descanso durante casi 20 años promoviendo la fundación del colegio y predicando. |
| 1600 | El 26 de Noviembre llega a Tudela el P. Carrera con el nombramiento del rector del nuevo colegio, junto con otros 5 compañeros jesuitas. Se pudo construir gracias a la herencia de Dña. Inés de Lasarte y Veraiz. |
| 1612 | Un documento de este año dice que los cuatro sacerdotes jesuitas atiende con su trabajo a 3000 tudelanos - 1/5 de la población total - (entonces Tudela tenía 15.000 habitantes, nueva parroquias y seis conventos de frailes.) |
| 1618 | Se adquieren casa y corral junto al Mercadal, para ampliación del Colegio y poder aumentar los estudios. |
| 1624 | Finalizan las obras, ocupando seis metros más de lo que es hoy fachada de Castel Ruiz. Durante este primer medio siglo destaca el P. Medrano, rector en diferentes ocasiones, una especia de "oráculo" para la cuidad, a quien acudían toda clase de personas. |
| 1681 | Llega a Tudela la compañía de María. Desde entonces los jesuitas han establecido muy buenas relaciones con la Compañía de María |
| 1767 | El conde de Aranda consigue de Carlos III la expulsión de los jesuitas. Se concede a la comunidad 24 horas para abandonar Tudela en carruaje y con escolta, con "un lío de ropa, los libros de rezo y el chocolate y provisiones para un día de camino". |